fbpx

Hablamos del pensamiento conceptual en la administración de fincas. Una habilidad que puede parecer contraria a la toma de decisiones en base a los datos. Pero todo lo contrario, pues disponer de información es fundamental para resolver problemas. Asé que, combinando ambas opciones serás todo un solucionador de problemas.

¿Qué es el pensamiento conceptual?

El pensamiento conceptual es una soft skill que te ayudará a tomar decisiones en base a tu intuición, pero de forma seria. Esta habilidad permite entender una situación de manera global, identificando conexiones entre los distintos escenarios para tomar decisiones serias y razonadas.

Tomar decisiones rápido y con poca información.

¿Por qué es tan importante esta habilidad para un administrador de fincas? En una profesión como la administración de fincas, se dan muchas situaciones en las que es necesario tomar decisiones rápidamente con poca información y bastante incertidumbre. Algunos lo llaman experiencia, pero el pensamiento conceptual va más allá, pues la experiencia se basa en situaciones conocidas. En cambio, el pensamiento conceptual ayuda a afrontar nuevos escenarios que no se han dado antes.

Cómo potenciar el pensamiento conceptual en el despacho.

En un entorno cada vez más volátil como el de la administración de fincas, potenciar el pensamiento conceptual en el despacho es clave. Aquí van una serie de recomendaciones:

  1. Analiza los problemas con una perspectiva más amplia. No te quedes solo con determinados detalles.
  2. Busca varias soluciones al problema. El hábito de tener 2 o 3 soluciones para un problema, te hará mucho más innovador y creativo. Así que, no caigas en la ley del mínimo esfuerzo.
  3. Simplifica la situación, los problemas y la información para no desviar la atención de aquellos puntos clave en los que has de apoyar tus decisiones. Esto es vital a la hora de abordar problemas más complejos.

Como ves, el pensamiento conceptual es clave en la administración de fincas y potenciarlo abre nuevas alternativas a la hora de abordar problemas. Una habilidad que debes combinar en tu despacho con la tendencia de utilizar los datos para encontrar la mejor solución.